Un territorio. Muchas áreas que coordinar.
Un problema detectado en la calle necesita llegar a la dirección y al equipo que pueden resolverlo, y terminar como información para la alcaldía.
Fiscalizador→Dirección→Ejecutor→Alcaldía
Observaciones, evidencias y respuestas, para saber qué ocurrió, quién está a cargo y qué queda pendiente por resolver.

Una vista de lo que ocurre en la comuna.

Cada observación, ubicada en la obra.
Capturas del producto · Datos de demostración
El trabajo ocurre en terreno, pero la información queda repartida entre mensajes, fotografías y personas. En cada traspaso se puede perder parte de la historia.
Un problema detectado en la calle necesita llegar a la dirección y al equipo que pueden resolverlo, y terminar como información para la alcaldía.
Fiscalizador→Dirección→Ejecutor→Alcaldía
Una observación necesita llegar a quien debe responder, con el contexto y la evidencia del caso, y terminar como información para el mandante.
ITO→Administrador de obra→Especialidad→Mandante
Dos productos adaptados a cada operación. Una misma historia, que nace en terreno y termina en quien toma las decisiones.
Estos recorridos son un ejemplo. No representan todos los roles ni las reglas de permisos del sistema.
Lo que se observó, dónde ocurrió y su evidencia.
El caso llega a quien tiene la siguiente acción.
Las acciones y decisiones quedan en su contexto.
El conocimiento permanece aunque cambien las personas.


Explora las pantallas de cada producto, desde el primer registro hasta la vista que necesita quien coordina.
El conocimiento comienza con un registro. Lugar, relato y evidencia: el contexto acompaña al caso desde el terreno.
El punto de partida del equipo. Accede a las actas y registra lo que requiere una respuesta.
Pantallas de la aplicación · Datos de demostración
Sobre la historia de cada intervención construimos una memoria inteligente del trabajo en terreno.
Incorporamos inteligencia artificial en tres frentes: facilita el registro, recupera antecedentes útiles cuando surge un nuevo problema y cruza información entre casos que se repiten. Ese cruce relaciona volúmenes de información que ninguna persona podría revisar uno a uno.
Cada intervención deja conocimiento útil para la siguiente.
Creamos Mapea para que la experiencia del terreno permanezca y sirva a quienes deben decidir. Somos una empresa chilena fundada por dos hermanos y trabajamos entre Santiago y la Región de Los Lagos.
Socio fundador
Socio fundador
Cuéntanos cómo trabaja tu equipo hoy. Te mostramos cómo Mapea conecta la historia de cada caso.
Conecta los casos que se originan en terreno con las áreas que deben responder. Permite conocer qué está pendiente, quién está a cargo y cómo se resolvió, conservando la historia completa de cada caso.

Hoy la historia de cada caso está entre WhatsApp, planillas, fotografías, correos y la memoria de cada funcionario. Cuando hace falta, hay que reconstruirla.
El reporte llega por un canal, la fotografía queda en un celular y la respuesta en otro. Reconstruir el caso toma tiempo.
El caso pasa del fiscalizador al Centro de Mando y a la dirección. En cada traspaso se puede perder parte de la historia.
Al cierre del mes es difícil demostrar qué ocurrió, quién respondió y cómo se resolvió cada caso.
Mapea no reemplaza la operación municipal: la conecta y deja evidencia desde el primer registro.
Fotografía, ubicación, hora, relato dictado y materia. Al cerrar, queda como un acta con folio de tu comuna.

El fiscalizador elige el mes y descarga su informe. No hay nada que volver a escribir.

Lo registrado en terreno aparece en el panel del alcalde sin que nadie lo vuelva a digitar.

De la OIRS, de un fiscalizador o de cualquier funcionario municipal con la aplicación de Mapea. El Centro de Mando lo deriva a la dirección que corresponde y la jefatura lo asigna a su equipo. Las emergencias se despachan de inmediato.

Cada caso conserva su historia: quién lo recibió, qué se hizo y cómo se cerró, con nombre y fecha.
Cada caso resuelto suma a la historia de la comuna. Con algunos meses de registros podrás ver qué se repite, dónde se concentra la carga y cuándo aumenta la demanda.

Cada área hace su parte y todas ven el mismo caso, con su estado y su responsable.
Levanta el acta en terreno, con fotografía, ubicación y relato.
Recibe los casos de la OIRS, de los fiscalizadores y de cualquier funcionario con la aplicación, y los envía a la dirección que corresponde.
La jefatura asigna a su equipo y el caso se cierra con evidencia.
Ve el estado de la comuna en su panel, con la misma información registrada en terreno.
Cada intervención conserva sus antecedentes y su respuesta. Cuando un caso vuelve a una dirección o cambia la persona a cargo, el equipo retoma su historia con el contexto completo. Y con el tiempo, esa historia acumulada empieza a responder preguntas que hoy nadie puede contestar.

Materias y sectores que vuelven a aparecer, para actuar antes de que se conviertan en un problema mayor.
Qué dirección recibe más casos y cuánto tarda cada etapa, para distribuir mejor los equipos.
En qué períodos del año crecen los reportes, para planificar con anticipación.
La inteligencia artificial de Mapea cruza los casos que se repiten y recupera cómo se resolvieron antes, para decidir con antecedentes.
Configuramos contigo la comuna, la dirección inicial, las materias, los usuarios y el recorrido de cada caso.
Comenzamos con la dirección que concentra más casos y luego incorporamos las demás.
Terreno, jefaturas y Centro de Mando son tareas distintas. Acompañamos a cada equipo hasta que trabaje sin nosotros.
Tu equipo cuenta con un contacto directo con nosotros para consultas y solicitudes.
Te mostramos el recorrido de un caso con el flujo de tus direcciones y conversamos sobre lo que necesita tu equipo.
Coordina observaciones y respuestas entre mandante, ITO, Administrador de Obra, constructora y especialidades. Permite seguir cada acta desde su registro hasta su cierre y conserva la evidencia de lo ocurrido.


Hoy la historia está repartida entre el libro de obra, WhatsApp y la memoria de cada participante. Cuando hace falta, hay que reconstruirla.
La observación queda en una conversación, la fotografía en un celular, la respuesta en un correo y el acuerdo en otro canal. Reconstruir el caso toma tiempo.
Cuando intervienen varias empresas, cuesta saber quién tiene la siguiente acción y qué sigue pendiente.
Cuando hay que revisar por qué se tomó una decisión, la observación original, las respuestas y la evidencia de lo ejecutado están en distintos lugares y hace falta reunirlas.
Mapea conecta el registro, la respuesta y el cierre de cada acta para que su historia se pueda seguir.
Registra el sector, el asunto y el relato de lo ocurrido. Puedes dictar el relato y adjuntar evidencia. El acta inicia una historia que continúa con las respuestas y decisiones de quienes participan.

Cada acta entra a la bandeja de su responsable, con nombre y plazo. No hace falta perseguir la respuesta por teléfono.

Las respuestas, la evidencia y las decisiones quedan en el expediente del acta, con quién las registró y cuándo.

Ordenada por urgencia: qué está vencido, quién está a cargo y cuántos días y UF se han declarado.

Las actas aparecen sobre el modelo 3D de la obra, con el semáforo de cada unidad. Un clic abre el expediente.

Cada acta puede declarar los días y el valor en UF que implica. La analítica suma lo declarado por especialidad y por módulo.

Cada acta llega a quien debe ejecutar y a quien debe decidir. Cada parte ve su estado y su plazo.
Levanta observaciones en terreno y participa en su seguimiento y cierre según las responsabilidades definidas para la obra.
Levanta sus propias actas y recibe las de la ITO. Asigna cada una a la especialidad que corresponde, con nombre y plazo.
Responden desde el celular, adjuntan la evidencia y declaran lo ejecutado.
Recibe las consultas que esperan su definición y revisa los días y UF declarados.
La reunión se graba y la aplicación propone los acuerdos. Los participantes confirman cuáles quedan en el acta.

La carta Gantt de la obra, con el avance que se actualiza en cada reunión semanal.
En una obra conviven empresas con intereses distintos. Cada acta la ve quien la emite y quien la recibe; copiar a un tercero es una decisión visible para ambos.
La información interna de la constructora no es visible para la inspección. Las gerencias revisan y comentan; no ejecutan.
El expediente conserva lo que se pidió, las respuestas y las decisiones registradas. Las partes pueden revisar esos antecedentes cuando surge una diferencia.

Un acta descartada queda registrada con su folio y su motivo.

Si un acta declara un aumento de costo, quien lo recibe lo aprueba o lo objeta. Si lo objeta, queda en disputa y a la vista de las partes.

Cada acta muestra su plazo y su estado. Las que nadie toma dentro del plazo definido se escalan.
La inmobiliaria, la constructora o ambas. Para comenzar bastan el presupuesto, los planos y la nómina de participantes.
Te mostramos el recorrido de un acta con tu equipo: mandante, ITO, constructora y especialidades.
Cuéntanos quién eres, qué producto te interesa y cómo trabaja tu equipo hoy.