En el municipio
Cada intervención queda en fotos, llamados y planillas. Cuando cambia el equipo o el caso pasa de una dirección a otra, la historia se pierde.
Conectamos lo que los equipos observan, hacen y resuelven para conservar su historia y convertirla en conocimiento útil.


Los equipos detectan problemas, registran evidencias, coordinan respuestas y toman decisiones todos los días. Cuando hace falta volver a esa experiencia, hay que reconstruir la historia.
Cada intervención queda en fotos, llamados y planillas. Cuando cambia el equipo o el caso pasa de una dirección a otra, la historia se pierde.
Se observa de palabra y se responde por WhatsApp. Ante una controversia por plazos o costos, nadie puede reconstruir qué pasó.
En los dos casos el trabajo se hace. Lo que se pierde es la experiencia.
Nuestro motor de trazabilidad conecta los hechos del terreno con su historia. Sobre esa base construimos la memoria de tu organización.
Registrar lo que ocurre, con foto, lugar y relato dictado, sin recargar al equipo.
Cada hecho queda unido a su responsable, sus respuestas y sus decisiones, aunque intervengan distintas empresas o áreas.
Con ayuda de IA, Mapea recupera antecedentes y aprovecha la experiencia acumulada ante un nuevo problema.


La memoria inteligente de tu municipio.
El fiscalizador registra en terreno; el acta queda con folio correlativo.
Recibe los casos y los deriva a la dirección que corresponde.
Una vista consolidada del territorio para el alcalde.
La memoria inteligente de tu obra.
Mandante, ITO, constructora y especialidades en un solo expediente.
La reunión semanal queda registrada y ordenada.
Las actas sobre el modelo y el avance sobre la carta Gantt.

Pantallas reales de la aplicación.






Y que ese aprendizaje esté al alcance de quienes necesitan actuar. La memoria de Mapea funciona con inteligencia artificial: captura y ordena la información, relaciona antecedentes y recupera la experiencia acumulada cuando sirve para decidir.
El trabajo de hoy mejora las decisiones de mañana.
Qué ocurrió, quién intervino, qué se decidió y con qué evidencia.
Relato dictado que la aplicación convierte en texto.
Ante un problema nuevo, encontrar cómo se resolvió uno parecido.
Detectar lo que se repite antes de que vuelva a ocurrir.
Mapea es abierto: se conecta por API con los sistemas que ya usas, para que tu equipo no tenga que saltar de uno a otro. Y tus datos se exportan cuando quieras.
Cuatro principios que guían nuestro trabajo.
Creamos Mapea para que las obras y los municipios no pierdan lo que aprenden. Somos una empresa chilena fundada por dos hermanos, y trabajamos entre Santiago y la Región de Los Lagos.
Socio fundador
Socio fundador
Te mostramos la aplicación en producción, con el flujo de tu municipalidad o de tu obra.
Conectamos el conocimiento de las intervenciones en el territorio para dar continuidad al trabajo de fiscalizadores, direcciones y alcaldía.

Hoy queda repartida entre WhatsApp, planillas, fotos, correos y la memoria de cada funcionario.
Zonas urbanas, comercio, colegios y sectores rurales. Un mismo equipo responde a problemas muy distintos.
El caso pasa por el fiscalizador, el Centro de Mando y la dirección. En cada traspaso se puede perder parte de la historia.
La información no queda reunida. Al cierre del mes es difícil demostrar qué ocurrió y quién respondió.
Mapea no reemplaza la operación municipal: la conecta y deja evidencia desde el primer registro.
Foto, ubicación, hora, relato dictado y materia. Al cerrar, es un acta con folio de tu comuna.

El fiscalizador elige el mes y lo descarga. No hay nada que volver a escribir.

Aparece en el panel del alcalde sin que nadie lo vuelva a digitar.

De la OIRS, de un llamado o del propio fiscalizador. El Centro de Mando lo deriva y la jefatura lo asigna. Las emergencias salen de inmediato.

Cada caso guarda su propia historia: quién lo recibió, qué se hizo y con qué se cerró. Con nombre y fecha.
Con tres meses de registros, sabrás qué calles repiten problemas, qué dirección concentra la carga y cuándo sube la demanda.
Esa experiencia orienta nuevas decisiones y conserva lo aprendido, aunque cambien las personas.

Cada área hace su parte y todas ven el mismo folio, con su estado y su responsable.
Levanta el acta en terreno, con foto, ubicación y relato.
Recibe los casos de la OIRS y del terreno, y los envía a la dirección que corresponde.
La jefatura asigna a su equipo y el caso se cierra con evidencia.
Ve toda la comuna en su panel, con el mismo dato de terreno.

Cada intervención queda con evidencia y responsable. Lo que antes se perdía, ahora existe.

El Centro de Mando y el panel muestran qué ocurre, dónde y quién está a cargo, y el caso guarda cómo se resolvió.

Con los casos acumulados aparecen zonas críticas, materias repetidas y cuellos de botella.
¡Dato mata relato!
Configuramos la comuna, la dirección inicial, materias, usuarios y flujos.
Comenzamos con la dirección que concentra más casos y luego incorporamos las demás.
Capacitación presencial: terreno, jefaturas y Centro de Mando.
Un canal directo con nuestro equipo para todas las solicitudes.
Te lo mostramos en vivo, con el flujo de tus direcciones y la aplicación funcionando.
Conectamos observaciones, evidencias y respuestas entre mandante, ITO, constructora y especialidades. Si surge una controversia, la historia ya está.


Hoy la historia está repartida entre el libro de obra, WhatsApp y la memoria de cada participante. Cuando hace falta, hay que reconstruirla.
La observación se hace en la visita y la respuesta llega por WhatsApp.
Ante una controversia por plazos o costos, no existe un respaldo disponible.
El observado cierra sus propias observaciones.
Mapea no cambia la forma de trabajar en la obra: deja por escrito lo que ya se conversa.
Levantar un acta toma un minuto: sector, asunto, relato dictado, foto y a quién va.
Cuatro tipos: no conformidad, solicitud de información, solicitud de definición y prevención de riesgos.

Cada folio entra a la bandeja de su responsable, con nombre y plazo. Sin seguimientos telefónicos.

Quien recibe el acta la ejecuta; quien la levantó la verifica. El PDF se ve igual que la pantalla.

Ordenada por urgencia: qué está vencido, quién lo tiene y cuántos días y UF acumula.

Las actas aparecen sobre el modelo 3D, con el semáforo de cada unidad. Un clic abre el expediente.

Cada acta puede declarar días y valor impactados. Así se ve quién generó qué atraso y cuánto suma.
Sobre esa historia, Mapea ayuda a abordar cada nuevo problema con la experiencia de lo que ya ocurrió.

El folio baja a quien debe ejecutar y sube a quien debe decidir. Cada parte ve su estado y su plazo.
Levanta la observación en terreno y, cuando se ejecuta, la verifica. El observado no cierra sus propias actas.
Recibe cada acta en su bandeja y la asigna a la especialidad, con nombre y plazo.
Responden desde el celular, adjuntan evidencia y declaran lo ejecutado.
Recibe las consultas que esperan su definición y ve el impacto en días y UF.
La reunión se graba y la aplicación propone los acuerdos. Las personas confirman cuáles entran al acta.

La carta Gantt de la obra, con el avance que se actualiza en cada reunión semanal.
En una obra conviven empresas con intereses distintos. Cada acta la ven quien la emite y quien la recibe; copiar a un tercero es una decisión visible para ambos.
La información interna de la constructora no es visible para la inspección. Las gerencias miran y comentan; no ejecutan.

Un acta descartada queda registrada con su folio.

Si un tercero corrige un trabajo mal ejecutado, la especialidad acepta o rechaza el presupuesto. Si lo rechaza, queda como controversia.

Se mide el tiempo que cada consulta permaneció en manos de cada parte.
La inmobiliaria, la constructora o ambas. Para partir basta el presupuesto, los planos y la nómina de personas.
Te mostramos cómo funcionaría con tu equipo: mandante, ITO, constructora y especialidades.
Cuéntanos quién eres y qué producto te interesa.